Matrícula de MADRID M760592

CITROËN ID19 de 01/01/1969

Matrícula: MADRID

Fabricante: CITROËN

Modelo: ID19

Fecha matriculación: 01/01/1969

Combustible: GASOLINA

Bastidor: DESCONOCIDO


El Citroën ID19 Un Icono de Fiabilidad Y Diseño

La historia del automóvil es un tapiz tejido con innovaciones, diseños audaces y vehículos que han marcado una época. Entre estas joyas automovilísticas, el Citroën ID19 ocupa un lugar de privilegio. Nacido de la mente visionaria de la marca francesa, este modelo no solo representó un avance tecnológico significativo en su momento, sino que también se consolidó como un símbolo de fiabilidad, rendimiento y economía, cualidades que aún hoy resuenan entre los aficionados y coleccionistas.

El desarrollo del Citroën ID19 se enmarca en un contexto de posguerra donde la necesidad de un vehículo práctico, confortable y accesible era primordial. Citroën, conocida por su espíritu innovador, buscaba ofrecer al público un automóvil que combinara la sofisticación tecnológica con la robustez necesaria para el día a día. El resultado fue el ID19, una evolución del revolucionario DS19, que se benefició de su avanzada suspensión hidroneumática y su diseño aerodinámico distintivo.

Fiabilidad Y Rendimiento El Corazón del ID19

Uno de los pilares fundamentales que cimentaron la reputación del Citroën ID19 fue su extraordinaria fiabilidad. Diseñado para ser un vehículo robusto y duradero, presentaba una mecánica sencilla pero eficaz. Su motor, conocido por su suavidad y par motor a bajas revoluciones, permitía una conducción relajada y un rendimiento más que adecuado para las carreteras de la época y las necesidades de la familia media.

La suspensión hidroneumática, una característica distintiva de Citroën, jugaba un papel crucial en la percepción de fiabilidad y confort. Este sistema, que ajustaba automáticamente la altura del vehículo y ofrecía una absorción de baches excepcional, no solo mejoraba la comodidad de los ocupantes sino que también reducía el desgaste de otros componentes mecánicos, contribuyendo a la longevidad del coche.

En cuanto a rendimiento, el ID19 ofrecía una experiencia de conducción única. Su dirección asistida, gracias al sistema hidroneumático, era precisa y ligera, facilitando las maniobras incluso en espacios reducidos. Aunque no se trataba de un vehículo de altas prestaciones en el sentido deportivo moderno, su capacidad para devorar kilómetros con una comodidad sorprendente lo convirtió en un compañero ideal para viajes largos y uso diario.

Bajo Coste De Mantenimiento Una Apuesta Segura

La economía de uso fue otro de los factores determinantes en el éxito del Citroën ID19. Citroën entendió la importancia de ofrecer un vehículo que no supusiera una carga financiera excesiva para sus propietarios. El bajo coste de mantenimiento se lograba a través de varios aspectos:

En primer lugar, la calidad de los materiales y la robustez de su construcción significaban menos averías frecuentes. Los componentes, diseñados para durar, requerían intervenciones menos asiduas.

En segundo lugar, la simplicidad de su mecánica, a pesar de la avanzada tecnología de la suspensión, facilitaba las reparaciones. Los mecánicos de la época estaban familiarizados con la marca y sus sistemas, lo que abarataba la mano de obra.

Por último, la disponibilidad de repuestos, incluso para modelos con años a sus espaldas, siempre ha sido un punto fuerte de Citroën. Esto aseguraba que mantener un ID19 en óptimas condiciones no se convirtiera en un desafío costoso.

Un Legado Que Perdura Valor Para Coleccionistas Y Mercado

Hoy en día, el Citroën ID19 no es solo un coche clásico; es una pieza de historia automovilística que goza de un creciente valor en el mercado de coleccionistas. Su diseño elegante y atemporal, con las líneas fluidas y el característico techo panorámico en algunos modelos, lo hace destacar en cualquier reunión de clásicos.

Los ejemplares bien conservados, con la pintura original o restaurada con esmero, y un interior en buen estado, son muy cotizados. La procedencia de algunas unidades, como aquellas matriculadas en provincias emblemáticas como MADRID, puede añadir un atractivo adicional para los coleccionistas interesados en la historia y la procedencia de los vehículos.

En el mercado de segunda mano, el Citroën ID19 representa una oportunidad excepcional para adquirir un coche con carácter, distinguido y a un precio, en comparación con otros vehículos de su época y categoría, a menudo más accesible. Es una opción ideal para quienes buscan adentrarse en el mundo de los coches clásicos sin realizar una inversión exorbitante, pero sin renunciar a la calidad, el estilo y la experiencia de conducción.

Los entusiastas valoran la autenticidad del ID19, su capacidad para evocar una era dorada del automóvil y la satisfacción de conducir un vehículo que sigue enamorando décadas después de su concepción. La comunidad de propietarios y aficionados es activa, compartiendo conocimientos y participando en eventos, lo que asegura la preservación de este icónico modelo.

Conclusión El Encanto Perpetuo Del Citroën ID19

El Citroën ID19 es mucho más que un automóvil; es un testimonio de la ingeniería francesa, un símbolo de una época y un objeto de deseo para los amantes de los coches clásicos. Su combinación de fiabilidad probada, rendimiento satisfactorio y un mantenimiento sorprendentemente económico lo convierten en una elección inteligente tanto para el uso ocasional como para la restauración cuidadosa. Su legado perdura, demostrando que la calidad, el diseño y la funcionalidad bien ejecutados pueden trascender el tiempo, asegurando su lugar en el panteón de los grandes automóviles.

CITROËN
CITROËN

André Citroën el visionario fundador

La historia de Citroën, una maison automovilística francesa icónica, está intrínsecamente ligada a la figura de su fundador, André Citroën. Nacido en 1878, Citroën demostró desde joven una inteligencia excepcional y una clara inclinación por la ingeniería y la innovación. Su formación académica lo preparó sólidamente, pero fue su espíritu emprendedor y su visión de futuro lo que realmente lo impulsaron a dejar una huella imborrable en la industria automotriz. Tras adquirir una fábrica especializada en la producción de engranajes de doble espiga (una invención que patentó y que le valió su primer éxito comercial y el famoso doble chevrón como emblema), André Citroën se inspiró profundamente en los métodos de producción masiva de Henry Ford en Estados Unidos. Sin embargo, Citroën no se limitó a copiar; buscó adaptar y mejorar estas técnicas a la realidad y las necesidades del mercado europeo. Su objetivo era democratizar la movilidad, haciendo posible que las familias de clase media tuvieran acceso a un automóvil fiable, robusto y asequible.

Los primeros éxitos y el TF TIPO A

La fundación oficial de la compañía Citroën tuvo lugar en 1919, marcando el inicio de una era de rápida expansión y desarrollo. El primer vehículo producido por la marca, el Type A, fue lanzado ese mismo año y se convirtió en todo un hito. No solo fue el primer coche producido en serie en Europa, sino que también fue el primero en salir de fábrica completamente equipado, con faros, neumáticos y arranque eléctrico incluidos. Esto contrastaba drásticamente con la práctica habitual de la época, donde estos elementos solían ser accesorios que se compraban aparte. El Type A se caracterizaba por su robustez, su simplicidad mecánica y su precio competitivo, lo que facilitó su rápida adopción por parte del público. André Citroën entendió que la clave del éxito residía en ofrecer un producto que combinara funcionalidad, fiabilidad y una relación calidad-precio atractiva. La estrategia de producción masiva de Citroën no solo permitió reducir costes, sino que también sentó las bases para el futuro desarrollo de la marca.

Innovación constante el espíritu de la marca

El ADN de Citroën siempre ha estado marcado por una búsqueda incesante de la innovación y la diferenciación. A lo largo de sus décadas de existencia, la marca ha introducido numerosas tecnologías y conceptos que han revolucionado la industria automotriz y mejorado la experiencia de conducción. Ejemplos notables incluyen la introducción de la tracción delantera y la carrocería monocasco en el Traction Avant en la década de 1930, una verdadera proeza técnica que ofreció una estabilidad y un manejo sin precedentes para su época. Posteriormente, en la década de 1950, el Citroën DS causó un impacto sísmico con su suspensión hidroneumática, un sistema que proporcionaba un confort de marcha excepcional, adaptándose a las irregularidades del terreno y manteniendo la altura del vehículo constante. Esta tecnología, junto con su diseño aerodinámico futurista y vanguardista, convirtió al DS en un icono de diseño y en un símbolo de la creatividad francesa. La vocación por la comodidad y la suavidad de marcha se ha mantenido como una constante en la filosofía de Citroën a lo largo de los años, buscando siempre ofrecer a sus clientes una experiencia de viaje placentera y relajada.

Diversificación y expansión en mercados globales

La visión de André Citroën iba más allá del mercado francés. Desde sus inicios, la compañía buscó expandir su presencia a nivel internacional, adaptando sus vehículos a las diversas necesidades y gustos de otros mercados. La marca ha lanzado una amplia gama de modelos a lo largo de su historia, desde utilitarios compactos hasta vehículos familiares y de carga, demostrando su capacidad para atender a un público muy variado. Los años 60 y 70 vieron la consolidación de su presencia en Europa y el inicio de su expansión a otros continentes. La alianza estratégica con Peugeot en 1976, dando lugar al Grupo PSA (Peugeot Société Anonyme), supuso un punto de inflexión, fortaleciendo su posición financiera y tecnológica, y permitiendo sinergias en desarrollo y producción. Esta unión estratégica ha permitido a Citroën beneficiarse de economías de escala y compartir plataformas y tecnologías, manteniendo al mismo tiempo su identidad y su carácter distintivo.

El legado de Citroën en la actualidad

Hoy en día, Citroën continúa siendo una marca relevante en el panorama automovilístico mundial, manteniendo su compromiso con la innovación, el diseño y, sobre todo, el confort. La marca ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos, incorporando tecnologías eficientes y sostenibles a su gama de vehículos, como los motores híbridos y eléctricos, sin renunciar a su distintiva personalidad. Modelos recientes como el C4 Cactus, con su concepto de «parachoques creativos» y su enfoque en la simplicidad funcional, o la gama de vehículos eléctricos como el Ami, demuestran la persistencia de Citroën en buscar soluciones de movilidad originales y accesibles. El espíritu de André Citroën, aquel visionario que democratizó el automóvil y lo convirtió en una herramienta de progreso para las masas, perdura en cada vehículo que sale de sus fábricas. La historia de Citroën es una historia de audacia, de ingenio y de una constante reinvención, consolidándola como una de las marcas automovilísticas más queridas y reconocidas a nivel global.


DGT – Matricular | DGT – Rehabilitar

Comparte en tus redes...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *